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Archivos Mensuales: enero 2012

El cierre de Spanair, esta pasada semana, ha provocado un gran “re-vuelo”. Son muchos los perjudicados, usuarios y trabajadores, por el fallo de motor de esta empresa que llevaba tiempo con un agujero en el bolsillo.

No hablo sólo de perjuicios a nivel económico. Sin duda, la imagen de varios de los actores en este capítulo sale gravemente herida.

Por un lado, el Aeropuerto e Barcelona, donde la compañía operaba con el fin de convertirlo en un hub internacional. Una idea política, que la misma política (con otros nombres) ha decidido poner fin. Un argumento más para la Ministra Ana Pastor, quien sigue apostando por la ¿cooperación? entre El Prat y Barajas.

También la imagen (y reputación) del presidente de Spanair, Ferran Soriano, queda en entredicho. Dos días antes del cierre, Soriano anunciaba que las negociaciones con Qatar Airways se encontraban “en la recta final”. Dudo que en dos días se fuera todo al traste. ¿Seguro que dijo toda la verdad?

Supongo que ésta es una duda importante, pero menor. Lo que realmente preocupa, como decía, son los cerca de 4.000 trabajadores directos e indirectos que aglutinaba Spanair y saber qué pasa con los usuarios que tenían un billete comprado con la aerolínea.

Para los primeros, empieza un largo y duro viaje marcado por la incertidumbre. Para los segundos, muchas dudas. La desinformación ha sido la tónica estos días. Una falta de transparencia que otras compañías han aprovechado para ofrecer “billetes rescate” a los usuarios perjudicados. Sin duda, una buena idea para hacer imagen. Ahora bien, si éste es un lícito objetivo, será bueno asegurarse que, en realidad, no quieran hacer negocio. Pagar 500€ por un billete me parece un “rescate” demasiado caro.

¿Ir a una rueda de prensa en la que no se puede preguntar? Perdón, lo llamamos “encuentro” y así lo arreglamos. Como periodista, no entiendo la convocatoria hecha por el Col.legi de Periodistes de Catalunya. Y menos, sus reglas.

Un año más, vuelve la cita con L’alcalde respon (El alcalde responde) y me complazco nuevamente de no estar colegiado.

El gremio periodístico es débil. La prensa es el “Cuarto Poder”, pero quienes deberían ejercer la defensa de nuestra profesión (y sus profesionales) parecen no estar por la labor de enaltecer el noble trabajo de quienes nos dedicamos al mundo de la comunicación. En parte por nuestros propios errores, asistimos a la degeneración de la utópica labor periodística.

Me hierve la sangre encender la TV y ver programas, presentadores, colaboradores… Figurantes todos que se proclaman Periodistas sin tan siquiera plantearse que existe una Licenciatura en Periodismo. Pero, ¿qué más da? Parece que sólo les interesa no perder abonados.

Para fidelizarlos, les invitan al “encuentro” con Xavier Trias e incluso permiten que les envíen sus preguntas. Si han sido buenos y han hecho los deberes quizá oigan (en boca de otro) la pregunta que formularon y le harán saber a quien tengan al lado que esa cuestión llevaba su firma.

Quiero suponer que los colegiados tendrán sus motivos y razones, pero no nos olvidemos. Para tan flaco premio, debes estar al corriente de pago. ¿Esto si te hace periodista? Les aseguro que yo prefiero mi honor que su carné.

Tengo un amigo que tiene una película que me gustaría ver, pero me da miedo pedírsela. ¿Será un acto criminal? ¿Estaré inflingiendo la propiedad intelectual y los derechos de autor?

El cierre de Megaupload está causando pánico en el WorldWideWeb. Los nuevos videoclubs virtuales han empezado a poner el cartel de cerrado. La reciente detención de Kim Schmitz, fundador de una de las plataformas de “intercambio” más cyberextendidas, ha traído lo que algunos querían y muchos temían. La autocensura ha empezado a propagarse como un virus en la red y ya son muchas las webs que han dejado de prestar servicio.

La aplicación de la Ley S.O.P.A. propició una operación del FBI digna de un buen film, que ha llevado a revisión a otras páginas similares. Pero, ¿quiénes son los malos? Kim Dotcom se lucró con este negocio virtual. No voy a defenderlo, pero supo aprovechar las posibilidades de internet. Mientras, la policía vuelve a dar una imagen de represión. Nos impide el ocio a bajo coste. Kim contra el poder establecido. Ya tenemos título.

Al margen del análisis maniqueísta, la duda es ahora quién y cómo dará el relevo a Megaupload; saber qué pasa con los abonados y sus cuentas; esperar la extradición o no de Schmitz; y pensar si tiene sentido elevar a Leyes lo que simplemente son intentos de poner puertas al campo.

PD: Os recomendo ver este vídeo 😉

Soy del Barça. Muy del Barça. Pero, colores al margen, hoy me apetece escribir sobre algo que va más allá del resultado en el partido de ayer (ida de Copa del Rey).

Este blog nació con la idea de tratar aspectos de la comunicación, en el sentido más amplio. Poco a poco, he introducido artículos más editoriales, de reflexión, que espero hayan sido de vuestro interés. (Por ahora, las estadísticas son buenas 😉 ). Digo esto porque, sosegadas las aguas, creo que el clásico disputado anoche merece también un análisis comunicativo.

La lucha entre el Real Madrid y el Barça es, ahora mismo, una lucha entre dos modos de actuar, dos estilos opuestos que llegan a espectadores de todo el mundo. Ya no es sólo quién juega mejor, quién gana, sino qué imagen das a lo largo y ancho del planeta.

La simpatía y el fair play blaugrana. La arrogancia y destrucción de juego blanco. La buena mano de Guardiola. El dedo cobarde de Mourinho. Messi, uno más. Ronaldo, y diez más. El Ying Yang del fútbol.

Sinceramente, es fácil opinar cuando vuelves a salir airoso del Bernabéu, pero lo que realmente me da coraje es leer las opiniones sobre #Pepe. Cargarse la reputación de un Club como el Real Madrid con actuaciones como la de ayer (entre otras) tiene que tener consecuencias. Pero este es su trabajo. Señor Pérez, dese cuenta ya que su bandera está más que empañada.

 


Con un día de retraso. Lo sé y lo siento. Pero no quería dejar de escribir algo sobre uno de los temas que, nada más empezar el 2012, estará seguro en el resumen del año. La muerte de Fraga traerá más de un reportaje y editorial ésta y las próximas semanas.

El adiós del ex-ministro franquista ha provocado toda clase de comentarios. Unos lo recuerdan con nostalgia, otros no olvidan el pasado. Pero ¿cuándo murió Fraga? El primer revés fue en 1975. El “Franco ha muerto” trajo la transición democrática y, a pesar que la historia lo sitúa como pieza clave del proceso, cabe preguntarse si lo fue por vocación o por narices. El golpe sería más duro cuando, en 1976, el Rey nombrara a Suárez como sucesor de Arias Navarro para la formación del Gobierno. Atrás quedaba el que, sin duda, era su gran sueño. Pero la caída seguía. En el ‘77 se produjeron las primeras elecciones generales y su Alianza Popular sólo obtuvo 16 diputados.

El guiño a la Constitución, la transición personal a la centro-derecha, su retiro a Galicia. Fraga quiso lavar su imagen a ritmo de concesiones. Como el padre que compra golosinas después de reñir a su hijo. Me ha sorprendido oír determinadas declaraciones de la cúpula política. Mejor dicho, me ha sorprendido no oír en muchas bocas el hecho que espero que la historia no olvide. Y es que Fraga firmó sentencias de muerte y esto no se arregla con un Chupa-Chups. Descanse en paz. Nosotros lo estamos un poco más.

Ingenio. Creatividad. Una buena idea. Esta semana ha aparecido en los medios una información que considero interesante en distintos aspectos. Dos jóvenes ingenieros habían puesto en marcha la web promobilletes.com. La iniciativa parecía sencilla: vender billetes de metro con un precio hasta un 50% más económico que “en taquilla” gracias a una serie de patrocinadores.

Interesa ver como, en el marco actual, salen a la luz operaciones que parecen redondas. Compran los billetes a precio normal, buscan anunciantes y envían el producto a los compradores, quienes se benefician de los descuentos. ¿Quién pierde en todo esto?

Para los patrocinadores, interesa ver la eficacia de participar en una campaña de estas características. A un precio muy razonable, el de sufragar en mayor o menor medida un volumen determinado de billetes, podías entrar en los hogares barceloneses. Y no sólo entrar. Sino hacerlo como una empresa solidaria ante uno de los temas que mayor recelo ha provocado: la subida de precios de la T-10. Abrir un sobre y sacar de él un billete y un mensaje que recuerda quien te “regala” el café del día. Eso sí es aportar valor.

La idea corrió como la pólvora. Causó simpatía, al menos entre la mayoría. Al margen queda la ATM, que parece no estar satisfecha sólo con el incremento del precio del billete. Ante la noticia, reunió a los ingenieros para tratar la situación. Y el resultado de todo es la suspensión temporal de los servicios de la web. ¿Qué significa “Estamos resolviendo unos temas”? ¿Miedo? ¿Amenazas? Parece que la iniciativa ha causado heridas. De momento, ninguna de las dos partes se pronuncia. Pero, en pleno Siglo XXI, callar da pie a especular y eso, con las redes sociales, es peligroso. Twitter ya se ha llenado de comentarios defendiendo a los emprendedores; mientras la imagen de la ATM sigue ensombreciéndose.

Y, llegados a este punto, me pregunto qué cuece más ¿tener una mala imagen por practicar precios abusivos o no haber tenido la idea de incluir publicidad para beneficiar a los usuarios? Seguramente las dos.

¿Te imaginas alguien sin rostro? Con esta pregunta lanzada por Mercedes Milá empieza la reciente “metacampaña” con la que nos está invadiendo el grupo Mediaset. La marca es identidad, sigue. Diversidad, color, poder elegir, libertad…

Puedo estar más o menos de acuerdo con el mensaje, pero me pregunto el sentido real de la campaña. Cabe pensar que esta decidida apuesta por la marca guarda cierta relación con la crisis de anunciantes vivida por La Noria el pasado noviembre de 2011. La visten de valores. La definen con utopía. Pero no me creo este ferviente y repentino apoyo marquista. No de este modo.

Escribí hace unas semanas sobre la importancia de detectar las crisis corporativas rápidamente. De actuar de manera eficaz. Sin titubeos. Respondiendo. Pero esto… Me resulta engañoso. Algunos foros se preguntan el objetivo de la campaña, sin darse cuenta que el target real no somos la audiencia, sino los anunciantes. Y aquí está el engaño. Como televidentes, el mensaje nos resulta poco menos que incomprensible y, como anunciante, me parece una manera poco decidida de pedir perdón.

Para la próxima, no olviden que quien trae anunciantes es la audiencia. No olviden poner a Jordi González. No olviden decir que, para ustedes, “la marca es dinero”.