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Archivos Mensuales: febrero 2012

Casinos al margen (aunque sea sólo por una semana), Barcelona se ha convertido en la capital mundial de la telefonía móvil. Hasta el próximo jueves, la capital catalana será un escaparate de tecnología, ingenio, novedades… Todo lo que conlleva el omnipresente mundo del celular se concentra en un espacio tan heterodoxo como jugoso.

Nuevas aplicaciones, nuevos dispositivos, nuevas tablets. Todo es tan nuevo como viejo será dentro de dos meses, pero esto parece no importar a los millares de asistentes y de euros que, se estima, beneficiarán a la ciudad.

Aplaudo la apuesta de Barcelona por convertirse en el centro neurálgico de toda esta tecnología fetichista que nos asombra a muchos y es detestada por otros tantos. Para mi, esto sí aporta valor a la ciudad. Un hecho que parecen haber entendido los trabajadores de TMB, quienes han amenazado de huelga durante los 4 días de congreso hasta poco antes de comenzarlo.

Mi reflexión pasa hoy por la voluntad real de Barcelona de seguir ostentando la capitalidad del certamen más allá del 2018. Me parecería lógico vender aquello que tenemos. Sólo así conseguiremos que, quienes tomen esa decisión, tengan un argumento más a favor de la Ciudad Condal.

Y es que, en mi opinión, sigue faltando apoyo a las empresas del sector tecnológico, falta dotar de estructura y eficacia el distrito 22@ y falta, aún más, que la fibra óptica entre en todos los hogares. Necesitamos que internet se convierta realmente en una herramienta de utensilio público y mayoritario. Si no es así, será difícil que la organización vea a Barcelona como una ciudad moderna y de futuro, capaz de seguir moviendo los hilos de un mundo que, aquí viene la paradoja, es totalmente wireless.

Leía este fin de semana un buen artículo sobre la necesidad, para una empresa, de estar presente en las redes sociales sin ánimo de lucro.

Parece que muchos empresarios aún no han entendido nada de lo que significa el 2.0. Una gran parte parece entestada en concebir la comunicación de un modo unidireccional, sin darse cuenta que el tejido de los social media cada vez abriga más, y a más gente.

Quedan muchas compañías que deben aún transformar su política de comunicación. Para ellos, sólo hay UN emisor, UN mensaje, UN canal y UN receptor. Este esquema clásico se queda en eso, en clásico. Para el mundo que vivimos, no deberían menospreciar el potencial de una presencia correcta en los nuevos canales existentes, y los que están por venir.

No se trata de estar por estar. Evidentemente, será necesario estudiar la viabilidad y necesidad de formar parte de estas redes y, una vez decidida, aportarle recursos. Éste es otro de los errores que suelen producirse. Y es que, no se trata sólo de existir; sino de contribuir, aportar, responder, proponer. Hacer que tenga sentido apostar por un Responsable dedicado a esta materia.

Como bien apunta el artículo citado, esta decisión puede tener una lectura altruista. Al empresario parecerá no convencerle este argumento. Pero no nos olvidemos de cuál es el objetivo final de toda esta estrategia cibernética: construir imagen, ganar reputación, ofrecer valor, generar confianza, marketing viral… Sin duda, buenos activos para conseguir aumentar nuestras ventas. Y, lo mejor de todo, a coste cero!

Días convulsos para el deporte español. En medio de guiñoles, reivindicaciones y acusaciones como las de Arantxa Sánchez Vicario, siguen saltando noticias en este terreno. La última es el reciente adiós de Gemma Mengual, ganadora de 2 medallas de plata en los JJOO de Pekín, entre muchos otros éxitos.

Desde el inicio de su carrera deportiva, Mengual ha trabajado mucho. La sincro es un deporte duro. Combina resistencia, técnica, equilibrio, presencia, elegancia… Y, encima, depende de la inspiración de un grupo de jueces.

La catalana, a base de constancia y dedicación completa, ha conseguido situarse como estandarte del equipo español en su disciplina. La madurez la llevó a la capitanía del equipo y a convertirse en la imagen visible de la natación sincronizada en este país.

Mengual es lista y no pasó por alto esta circunstancia. Como líder del equipo, ha sabido llevar el éxito deportivo con naturalidad, a la vez que le ha servido para convertirse en imagen de marca de eventos y empresas.

No es una crítica. Al contrario. Un halago para una deportista de pies a cabeza, que ha sabido hacer su trabajo, tanto dentro como fuera de la piscina. Una bailarina subacuática que ha conseguido despertar la curiosidad por un deporte minoritario y que, a los 34 años, se despide de la catapulta que la ha llevado a los más alto.

Sólo una duda me queda… ¿Por qué lo hace a pocos meses de los JJOO de Londres? Según dice, tiene “otras prioridades”. Seguro que sí. Pero, después de tanta preparación, me extraña este punto y final. ¿Quizá un desacuerdo con algún directivo? Será difícil sacarle una crítica a una diplomática deportista, pero (insisto) me extraña. ¿Puede que miedo? Sin duda, mejor que te conozcan por las victorias que por las derrotas y, quizá, Mengual temió no repetir los éxitos de China y ver como su marca personal perdía valor. Sólo lanzo hipótesis. Sólo ella sabe la verdad. Esperaremos el día que saque a la luz un libro para contarlo. Después de callarse tanto bajo el agua, tocará sincerarse algún día…

Algo pasa en España. Algo pasa en un país donde los corruptos están en la calle y quienes los investigan quedan inhabilitados por más de una década.
No estoy ni a favor ni en contra del juez Baltasar Garzón. Aplaudo algunas de sus actuaciones y me reservo la opinión de algunas otras. No me gusta su estilo populista y mediático. No comparto su necesidad de ocupar portadas, de convertirse en una estrella, de ser un ídolo de masas. Todo demasiado frívolo.
Dicho esto, cabe destacar su valentía por la lucha de muchos derechos a nivel internacional. Quizá con el mismo objetivo de trascender en la opinión pública planetaria, Garzón actuó contra las dictaduras en Chile y Argentina y ordenó el arresto de Bin Laden, por poner un par de ejemplos.
Sus acciones lo convirtieron en un juez mundial, venerado por muchos, odiado por otros tantos. Sea como fuere, el magistrado ha sido víctima de esta no-indiferencia. Su voluntad de estar presente en titulares, lo ha convertido en un personaje incómodo para la clase política. Su error ha sido creer en Montesquieu. Pensar que podía investigar a la clase política sin salir salpicado. Con mejores o peores medios, Garzón consiguió unas grabaciones que no sirvieron para culpar a Camps y, ahora, se ve castigado en nombre del “Estado de Derecho” por actuar como en los “regímenes totalitarios”. Y ésta es, precisamente, mi duda. ¿Por luchar “como” o luchar “contra”? ¿O acaso la investigación contra los crímenes franquistas no pretendían sacar a la luz los daños del totalitarismo? Las ampollas duelen y, de momento, Garzón tendrá que dejar su traje, el de juez claro.

La sorpresa ha saltado en el 38 Congreso del PSOE. Al menos, para mi… (y no creo que sea el único). Este fin de semana ha servido para que el principal partido de la oposición escoja su “nuevo” Secretario General y, a medida que las aguas vuelven a su cauce, me apetecía hacer una breve lectura de los dos candidatos, desde el punto de vista de la comunicación política.

Tras los rumores de “empate técnico” entre el ex-candidato Rubalcaba y la ex-Ministra Chacón, parecía que ésta ganaba enteros para convertirse en la nueva dirigente del partido de la rosa. Al menos, ésta era la sensación que se extendía en Cataluña.

Parecía que el opositor a Rajoy aún no había tenido fuerzas para levantarse del revés del pasado mes de noviembre. Parecía que su discurso perdía fuerza ante una energética Chacón. Parecía que la vieja guardia socialista se quedaba atrás ante el paso firme de la joven catalana.

¿Qué ha pasado entonces? No entraré en entresijos de partido. Sencilla y honestamente, porque no los conozco. Pero, como televidente, lector y oyente radiofónico, me atrevo a decir que su discurso ha dado miedo. Chacón se hartó de hablar de “cambio”, sin tener en cuenta que hay demasiados que no quieren ningún atisbo de movimiento. Existen demasiados intereses en sillas llenas de polvo y roídas por las termitas. Demasiado riesgo.

Pero no sólo eso. Su discurso. Su tono. Sus acusaciones. Chacón atacó a los de dentro, a la americana. Buscando votos, hizo mítines dando imagen de elecciones contra uno de sus “compañeros y compañeras”. Esto, aquí, no vende como en Florida. Aunque el problema esté dentro, en el PSOE el enemigo no está en casa. Si me permite un consejo, deje de atacar y dedíquese a la Defensa e intente no sonrojarse cuando pise su tierra.

Abran juego, señores. Llevo escuchando, desde ya hace unos días, la posibilidad que se instale en España el macrocomplejo bautizado con el nombre de EuroVegas. Un enclave de ocio, apuestas, tiendas, hoteles, restauración… Una nueva urbe dispuesta a ser un fiel espejo de lo que sucede en la famosa Ciudad del Pecado, en el norteamericano estado de Nevada.

Parece una idea simpática. Con la mejor de las intenciones. Pero, a medida que se van descubriendo las cartas, vemos el farol que se escondía en una mala mano. Ancha es Castilla, debe pensar el magnate Sheldom Adelson, precursor del proyecto.

Este multimillonario aspira a crear una metrópoli regida con leyes propias. Sin ley anti-tabaco, cambios en el Estatuto de los Trabajadores, en la Ley de Extranjería, sin pagar la Seguridad Social durante dos años… Un sinfín de condiciones, además de un terreno aproximado de 200 ha, a cambio de ofrecer cerca de 200 mil puestos de trabajo y movimiento, mucho movimiento. De turistas, dinero y ruletas.

Y me pregunto, ¿esto es lo que queremos ofrecer? ¿Así es como queremos vendernos al mundo? ¿qué valor aportamos con esta apuesta? ¿Vamos a dejar que nos tomen el pelo de este modo?

Madrid y Barcelona han entrado en la pugna para acoger esta Ciudad Casino sin pensar en muchas de las consecuencias que se puedan derivar. En tiempos en los que el trabajo es un bien más que preciado, cabe analizar qué tipo de contratos se ofrecerán en estas Vegas con sabor a cocido y pà amb tomàquet. Dudo que se exija personal cualificado e intuyo que los despidos no serán demasiado caros. Sumisión al “Jefe de Estado” en un contexto de crisis que, quienes pueden, quieren aprovechar.

Venderse a bajo precio es tan fácil como peligroso. Hacerse atractivo al comprador con la política del bajo coste es directamente proporcional al riesgo que alguien trabaje por 1€ menos. ¿Nos interesa esta guerra? ¿Saldremos así de la crisis? Estaría mucho más tranquilo si se buscaran terrenos para Google, Twitter o Facebook, por poner algunos ejemplos, aunque quizá en el país de la fiesta esto no daría tanto juego.