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Archivos Mensuales: septiembre 2012

Ya llevo un tiempo en esto de las redes sociales. Con mayor o menor acierto me he ido familiarizando con el lenguaje de cada una de ellas. Vamos, de las que me interesan. Pero hoy me apetecía hablar de una de las que tengo más olvidada (muy a mi pesar). Instagram es una red diferente. Permite conectar con imágenes y eso, a veces, vale más que mil palabras; pero soy de los que busca algo más en mi lista de contactos.

Aún así, esta vez creo que su nueva estrategia de mercado merece un elogio. Instagram ha leído antes que otras la posibilidad de salir de los social media y los entornos 2.0 y quiere entrar en el mundo offline. Recientemente, se han anunciado un par de “juguetes” que, seguro, se van a convertir en capricho de la mayoría de geeks y amantes de la fotografía amateur.

Con una cámara y un marco digital, nada que no estuviera ya en el mercado actual, estoy convencido que Instagram pegará fuerte. Ya veremos el precio, pero con un producto atractivo y la publicidad que se generará en la propia y otras redes sociales, seguro que el interés por estos aparatitos crecerá exponencialmente.

Convertirse en objeto tangible, que se pueda tocar, sentir, experimentar. Algo que nos recuerde que somos personas y nos humanice, al margen de nuestras horas dedicadas a amigos lejanos o seguidores que no conocemos, es todo un acierto. Una buena manera de ampliar fronteras y de que dos campos tan opuestos y a la vez tan cercanos como el offline y el online acaben retroalimentándose.

En medio de todo esto, también quería añadir la puesta en marcha de una nueva aplicación, aún en Beta, que nos permitirá recopilar todas esas instantáneas que hemos captado con Instagram (y otras redes sociales) para convertirse en un álbum digital. Pastbook nos ofrece un cuaderno que podremos ojear a través de nuestro ordenador o, de nuevo, adquirirlo en formato papel para sentir su olor y tacto. Ahora ya sabremos a qué huele Instagram.

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